jueves, 29 de octubre de 2009


Son pequeños detalles los que hacen que las personas sean únicas. Yo no sé si es cierto aquello que dicen sobre que "Dios está presente en los detalles" o simplemente se trata de una cavilación poética de un loco cuerdo aplaudido por unos cuantos que se hacían y se hacen llamar cultos... No sé si Dios está o no presente en ellos, y sinceramente no me preocupa ni me quita el sueño. Tanto si está como si no, los detalles siguen siendo igual de esenciales para mí...y en mí, así como en ellas.
Según como lo queramos plantear, no somos iguales o podemos ser identicos... Somos personas, o eso decimos ser. Trozos de carne que hacen ruido y estorban...Gente.
O no... No tiene porque ser asi de simple. Cada una es única. Distinta. Inigualable. Esencial.
Un puzzle no está completo cuando falta alguna de sus piezas... Y por muy pequeña que esta sea, por muy remoto que quede su vacío ante la inmensidad del resto...Nuestros ojos siempre se irán a ese hueco y se preguntarán...¿dónde está la pieza que falta? ¿Por qué no está? Estas preguntas anulan completamente el significado de todo lo demás...Consiguen que quede inútil el puzzle a pesar de que solamente falte UNA de todas sus piezas...porque está incompleto.
Lo mismo nos pasa a nosotras. No somos una hasta que no estamos todas. Por eso, en esos segundos en los que nos encontramos en las escaleras, en los ratos que dejamos caer sobre unos pinchos de tortilla y unas sillas maltrechas, o en las risas que se dejan oir por el césped...en esos momentos en los que estamos juntas, es cuando verdaderamente me siento completa.
NiCky :)

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